Durante muchos años trabajé en el mundo de la noche y el entretenimiento en Ibiza. Vivía en un ritmo intenso, rodeado constantemente de estímulo y velocidad.
Fue una etapa de muchas experiencias. Pero también de excesos, desgaste y desconexión profunda.
Hasta que llegó un punto donde entendí que estaba sosteniendo una vida que por fuera parecía intensa, pero que por dentro me estaba vaciando.
Ahí empezó realmente el cambio. Y fue en ese proceso donde apareció la creación: primero el arte, luego la joyería, y después las herramientas de autoconocimiento que terminaron convirtiéndose en 33 Sacred Stones.
— DIEGO